viernes, 16 de agosto de 2013

La montaña. Poesía.

Allí, 
entre las montañas terrosas, 
descubro como cambía la bellleza el atardecer, 
por la mañana era blanquecino y prometedor, 
limpio, 
ahora el paisaje árido de colores, 
baja hacia mí, 
con el suave misterio del crepusculo, 
todo parece lo suficiente triste, 
y a la vez promete fantasias, 
un pequeño hilo de agua olvidada 
recorre la quebrada, 
Los paisajes inhospitos... 
ellos no te obligan a nada, 
son de alguna manera más solitarios
que todos, 
los hombres juntos... 
Las piedars, 
los minerales vistiendo las montañas, 
de colores que en franja, 
son armonía y azar, 
Ingreso a mi vision y... 
no soy tanto mi vida... 
soy también la naturaleza... 
y no esta mal. 
Descanso.