viernes, 20 de septiembre de 2013
Cárceles... la bestialización de un ser.... Breve comentario.
Las cárceles, qué lugar tan imcomprendido. Se arroja alli a seres humanos a que se bestialicen. En nuestro país dejan de ser seres humanos, explicando que el modelo penitenciario es de ninguna manera cristiano, judio, o musulman... O carecen del buen gusto del razonamiento aplicado, solvente, moral. Son policias por fuera de toda ley, en el costado despreciado de las reglas, destruyendo seres humanos, odiados por palabras que salen de bocas que saben denigrar, en abstracto. Necesitan no la muerte de un ser humano, si no algo mucho más grave: la muerte psicológica de un semejante. No consiguen, ni por un minuto, entender que existe un ser adentro de ese cuerpo, sin importar que tragedía haya cometido. Les guste o no..., es un ser humano. Sigue siendolo, y con menos suerte podriamos serlo nosotros. Se destruye la integridad de alguien que esta sujeto a las barbaridades de la violencia con poder y estupida de los que eligen ese circo romano, sanguineo como medío de vida. En las inocentes palabras de los aficionados a pensar, se escucha que se pudra en la cárcel, que le den cincuenta años. ¿De quién hablan? de una persona o del demonio nacido de sus oscuras ignorancias. Escucho en nuestro pais que no se habla cristianamente de los delincuentes cuando se los quiere en la prisión... y les reprochan que deben mantenerlos. ¿Hay todavia, seres moralizados precariamente, que creen que pagan la comida de los presos? Pagan todo: eso es un estado. Hasta en la absurda, obsoleta y criminal pena de muerte del Norte, hasta el último momento antes de morir, un hombre es un ser humano. Deberemos explicar mejor porque un ser humano es delincuente, o dejaremos fluir nuestra rabia ignorante y desconoceremos al dios del que siempre hablamos. Mientras El permanece callado y absorto, reprochandose nuestra ignorancia.
viernes, 13 de septiembre de 2013
Un hombre se despierta. Poesía.
Un hombre despierta.
Recoge su ropa,
se dirige al baño...
mientras su familia duerme en el silencio.
Las obligaciones,
la oscuridad,
el hombre se mueve automaticamente,
pero no celebra su amanecer,
o ni decide,
¿Por qué esta imagen me da pena?
todos los dias se repite el episodio,
de un hombre que se dirige a una vida que no eligio,
pero la pena es más honda,
mi dolor por ese hombre tiene algo de encarnación,
yo estoy en él,
puedo ser él,
y no dejo de presentir que puede ser una buena vida,
entonces,
¿A quién observó?
Cuando amo, descubro y conprendo,
el karma del hombre universal.
Puede que solo sea mi día sensible...
pero en esa imagen,
lenta,
resignada,
natural,
Comprendo la suave fatiga
que nos reune,
al vivir....
Recoge su ropa,
se dirige al baño...
mientras su familia duerme en el silencio.
Las obligaciones,
la oscuridad,
el hombre se mueve automaticamente,
pero no celebra su amanecer,
o ni decide,
¿Por qué esta imagen me da pena?
todos los dias se repite el episodio,
de un hombre que se dirige a una vida que no eligio,
pero la pena es más honda,
mi dolor por ese hombre tiene algo de encarnación,
yo estoy en él,
puedo ser él,
y no dejo de presentir que puede ser una buena vida,
entonces,
¿A quién observó?
Cuando amo, descubro y conprendo,
el karma del hombre universal.
Puede que solo sea mi día sensible...
pero en esa imagen,
lenta,
resignada,
natural,
Comprendo la suave fatiga
que nos reune,
al vivir....
jueves, 12 de septiembre de 2013
Párrafo sobre la naturaleza, las mujeres y la contemplación, " Dioses Negros" Novela.
Quien
observa a una mujer y solo ve la mera presencia de una mujer, en verdad no está
viendo a una mujer. Solo ve algo a lo que se llama mujer pero por su cortedad
desgraciada sigue pendiente de lo mismo de siempre: la pobre imaginación de su
mente. De la misma manera si alguien
mira a un árbol y solo ve un árbol no toma en cuenta a ese árbol. La caída de
sus ramas, la esquelética imagen que le hizo el invierno, el recuerdo de otros
árboles y de distintas visiones, el aroma que brota de sus blandas hojas en primavera y todo aquello que genera a quien
realmente se detiene en la naturaleza. ¿De dónde provienen esos hermosos
estados en el justo momento en el cual la
contemplación suaviza la mirada y la vida? De la propia biografía y de lo que se hizo con
ella. Si así no fuera, ni la naturaleza ni las mujeres lograrían entrar en los
hombres. Nunca había visto la manera en que su hijo observaba a su esposa pero
podría asegurar que en su productivo hermetismo, al levantar y ver a su joven
mujer siempre reconocía algo nuevo. Para Damián todo era importante, tanto es así que
decidió comprar un arma para cuidar a su familia y luego dispararle a un
hombre, y matar a un hombre y de todo
podría decirse que no evitaba los graves problemas y que era ridículamente
temerario… pero en todo se apreciaba la misma línea inconfundible de moral. Una
muy estricta puede en definitiva ser tan inconveniente como una a punto de no
existir.
jueves, 5 de septiembre de 2013
Un hombre escapando a la melancolía de su esposa ( Dioses negros )
Salía
por las noches aunque nunca volvía en horarios prepotentes y en todos los años de matrimonio llegó a tener
dos amigas sin contar a Eugenia,
aunque siempre y aun en las situaciones más divertidas
se descubrió pensando con tenaz remordimiento en Matilde. De hecho conversaba
de su esposa con aquellas mujeres, que a veces prestaban atención con femenina
solidaridad y otras montaban una escena
de celos o se replegaban en un silencioso orgulloso… el borde del la tristeza…
o se hacían un ovillo al borde de la cama duplicando su impotencia. Cuando
no estaba con ellas imaginaba todo sencillo, pero cuando era partícipe de esa densa tristeza,
en el cenit de la demanda, en el pedido angustiosamente callado de aquellas
mujeres que no amaba.
Gabriel Dancygier
martes, 27 de agosto de 2013
El recién nacido. Poesía.
Un niño nace,
y con sus ojos cerrados,
su inconsistencia...
ya tiene su futuro cerca de él,
su padres inexpertos:
el amor suave de su madre,
preocupado,
preferira que no sufra,
y le llevara sus miedos,
su padre traerá el mundo,
en la material forma en que un hogar es alegria,
sera también la manera en qué los demás,
son para sus ojos.
Duerme y nada más,
pero su vida ya parece organizada,
Y si bien existe la probabilidad,
la teoría del caos,
la genética,
todo presume cierto fatalismo,
pero es...
despues de todo un ser,
un futuro ser...
y estara obligado a ser creativo,
frente a los impoderables...
Puede que al final su destino sea solo de él.
O al menos una parte...
el fragmento feliz.
Gabriel Dancygier
y con sus ojos cerrados,
su inconsistencia...
ya tiene su futuro cerca de él,
su padres inexpertos:
el amor suave de su madre,
preocupado,
preferira que no sufra,
y le llevara sus miedos,
su padre traerá el mundo,
en la material forma en que un hogar es alegria,
sera también la manera en qué los demás,
son para sus ojos.
Duerme y nada más,
pero su vida ya parece organizada,
Y si bien existe la probabilidad,
la teoría del caos,
la genética,
todo presume cierto fatalismo,
pero es...
despues de todo un ser,
un futuro ser...
y estara obligado a ser creativo,
frente a los impoderables...
Puede que al final su destino sea solo de él.
O al menos una parte...
el fragmento feliz.
Gabriel Dancygier
jueves, 22 de agosto de 2013
Amor no tan líquido. capitulo 9. Quienes deseen leerlo completo pueden conectarse con la editorial. Saludos a todos.
El
noble intento de relacionarse.
La
modalidad defensiva y temerosa de nuestros tiempos, obliga a dos formas
características, ambas inconvenientes, para construir y armar los comienzos del
afecto. La primera modalidad inconducente es no dar espacio a los demás por el
temor a vincularse y evitar
sufrimientos, al punto que al final
llegue un momento en que la negativa puede ser por una costumbre tan
usual que termine por desactivar el anhelo de relacionarse y
ya ni las mismas personas entienden
porque se desatienden las oportunidades. Se habitúan o ya ni siquiera esperan.
La otra forma defensiva de relacionarse
–seguramente hay otras más- consiste en establecer contactos ligeros y esporádicos,
inconducentes y a veces agónicos, esto
se debe a que se reconoce que la relación emocional importa o al menos se la
necesita, pero se descree de ella como
posibilidad de felicidad y de estabilidad, por eso para no sufrir se establecen contactos breves y sin optimismo,
entonces se extrae algo exiguo y olvidable, sin esperar demasiado y si hacer
gran cosa. La búsqueda esencial de esta conducta es no sufrir aunque no se
obtenga ninguna felicidad.
martes, 20 de agosto de 2013
La ruta... poesía.
Observó por la ventanilla,
las distancias reducen el efecto de la velocidad,
y todo el verde se mueve muy despacio,
que hasta puedo detenerme en él,
y sentir la calma,
el mundo amable,
Unas vacas tuercen su cuello...
el ruido las saca del suelo alimenticio,
y observan,
piensan,
En esa simplificación siempre encuentro los reposos...
que necesito,
pero no se...
¿Lo soportaria?
Estaria solo con dios y la naturaleza,
puede que sea mucho,
o poco,
siempre la figura de la otra vida,
es solo una idea inacabada,
pero me persigue,
nos persigue,
a los mortales,
a los de una sola vida,
una sola opción...
Ahora, el atardecer...
la inmensidad se llena de una alegría nostálgica,
gratamente dolorosa...
Luego vendrá la noche inmensa...
e imaginaré el silencio.
Gabriel Dancygier
domingo, 18 de agosto de 2013
La infancia sin padre. Párrafo breve de la novela "La mujer del prójimo"
. No había forma que no fueran tiempos
difíciles…su padre faltaba todo el tiempo y esas sonrisas demacradas como la de
los payasos en tiempos de guerra y de hambre, quizás sirvieron al menos para
que esa oscuridad dolorosa no descienda
a alguna forma de parálisis. Y si bien, esa propulsión por vivir, permitió que
Ricardo continúe por su senda de ser y de buscar, de ser un niño curioso de
silencios intensos, y mantenerse dentro del mundo infantil y de sus juegos
concentrados, en la colorida metáfora en que se desarrolla todo el tiempo la
infancia, aún así más de una vez lo
embargó el tenaz resentimiento infantil que crecía con el silencio y las
inevitable injusticias, pero se diluía
cuando captaba en los ojos de su madre un maquillaje mezclado y húmedo que había
descendido por su hermoso rostro, en una lagrima colorida, para frenarse en sus
pómulos y dejar su boca limpia para una sonrisa necesaria, descubriendo que su
madre había guardado algunas de sus lagrimas, para salir, en cada una de las
veces, lo mejor que podía al gran escenario de la maternidad. En esos momentos
era cuando más la quería.
Gabriel Dancygier
El pasado y el costado muerto. Poesia.
Desde la esquina,
observo la casa y es otro tiempo.
Veinte años sin regresar,
sin entrar en sus historias,
en las que yo era parte de esas paredes,
de esa geometría espiritual,
Mi madre desde la cocina,
ofrecia su amor con los aromas,
el cobijó de las comidas,
la cena familiar,
la noche...
ella era el sector sagrado del día,
y yo un joven ignorante,
solo buscaba en los conocimientos todo
mientras no explicaran nada de mí,
más que el anhelo de ser y existir
en algun lugar de la adultez.
Esos tiempos habrán sido maravillosos,
pero... ¿por qué?
En qué momento disitnguía yo la felicidad
en aquel presente,
y ahora a metros de aquel tiempo
que parece de otro o de otros,
y sin embargo es mi vida,
mi ser,
la manera de entender mi mundo,
desde las sensaciones,
el tiempo,
el tiempo nostalgico,
es el de siempre,
Aquellos niños están ahora creando sus melancolias.
Quizas fue solo tiempo,
una infancia,
quizas eso sea la vida mirada desde afuera,
desde donde ya no se puede vivirla,
la ingrávida soledad con la que nuestros fantasmas,
los muertos,
exigen volver a este presente,
observo la casa y es otro tiempo.
Veinte años sin regresar,
sin entrar en sus historias,
en las que yo era parte de esas paredes,
de esa geometría espiritual,
Mi madre desde la cocina,
ofrecia su amor con los aromas,
el cobijó de las comidas,
la cena familiar,
la noche...
ella era el sector sagrado del día,
y yo un joven ignorante,
solo buscaba en los conocimientos todo
mientras no explicaran nada de mí,
más que el anhelo de ser y existir
en algun lugar de la adultez.
Esos tiempos habrán sido maravillosos,
pero... ¿por qué?
En qué momento disitnguía yo la felicidad
en aquel presente,
y ahora a metros de aquel tiempo
que parece de otro o de otros,
y sin embargo es mi vida,
mi ser,
la manera de entender mi mundo,
desde las sensaciones,
el tiempo,
el tiempo nostalgico,
es el de siempre,
Aquellos niños están ahora creando sus melancolias.
Quizas fue solo tiempo,
una infancia,
quizas eso sea la vida mirada desde afuera,
desde donde ya no se puede vivirla,
la ingrávida soledad con la que nuestros fantasmas,
los muertos,
exigen volver a este presente,
viernes, 16 de agosto de 2013
La montaña. Poesía.
Allí,
entre las montañas terrosas,
descubro como cambía la bellleza el atardecer,
por la mañana era blanquecino y prometedor,
limpio,
ahora el paisaje árido de colores,
baja hacia mí,
con el suave misterio del crepusculo,
todo parece lo suficiente triste,
y a la vez promete fantasias,
un pequeño hilo de agua olvidada
recorre la quebrada,
Los paisajes inhospitos...
ellos no te obligan a nada,
son de alguna manera más solitarios
que todos,
los hombres juntos...
Las piedars,
los minerales vistiendo las montañas,
de colores que en franja,
son armonía y azar,
Ingreso a mi vision y...
no soy tanto mi vida...
soy también la naturaleza...
y no esta mal.
Descanso.
entre las montañas terrosas,
descubro como cambía la bellleza el atardecer,
por la mañana era blanquecino y prometedor,
limpio,
ahora el paisaje árido de colores,
baja hacia mí,
con el suave misterio del crepusculo,
todo parece lo suficiente triste,
y a la vez promete fantasias,
un pequeño hilo de agua olvidada
recorre la quebrada,
Los paisajes inhospitos...
ellos no te obligan a nada,
son de alguna manera más solitarios
que todos,
los hombres juntos...
Las piedars,
los minerales vistiendo las montañas,
de colores que en franja,
son armonía y azar,
Ingreso a mi vision y...
no soy tanto mi vida...
soy también la naturaleza...
y no esta mal.
Descanso.
sábado, 10 de agosto de 2013
Ahora... Poesía
La mágica constelación de sensaciones
era todo
y era demasiado.
Puede el placer doler y asustar.
pero encontre el ritmo
de mi cuerpo y creí
que eso era todo.
Había entrado al mundo de los placeres
de los adultos,
y me halago ser hombre
y poseer
ese anhelo...
las mujeres eran...
demasiado
eran todo
y eso era la vida,
el exultante cuerpo de una mujer dibujada,
en papel,
llevada a mi mente.
Hoy recuerdo la construccion de mi ser
y era feliz...
hoy ya es distinto
todo me atrapa,
y solo el amor puede darme algo.
Los cuerpos
las fantasias...
que poco parecen ante el apuro
el tiempo no para de...
vigilarme.
lunes, 5 de agosto de 2013
Mediciones: Poesia.
Un hombre se cree superior por saber,
otro se cree inferior por saber,
y no vivir...
Otro vive y desprecia a los que observan,
letalmente quietos,
y se siente superior.
Cuánta culpa están creando
por su ignorancia,
tapada por cálculos.
Solo un hombre a mil metros
de la sabiduría,
puede creer en sus inservibles
mediciones,
y peor,
Confiarse a ellas...
Como si entendiera por primera vez el valor de ganar
y ser...
¿para quién?
Si no es primero para él mismo.
No,
no lo sabe,
no dedicó su tiempo a pensarse,
a entender que las posibilidades
los infortunios.
el fuerte caos de la biologia,
los absurdos accidentes biograficos... y
los inevitables,
modifican los triunfos
pero no los meritos...
giran en una rueda indescifrable que puede ser de dios,
aunque tampoco interesa.
otro se cree inferior por saber,
y no vivir...
Otro vive y desprecia a los que observan,
letalmente quietos,
y se siente superior.
Cuánta culpa están creando
por su ignorancia,
tapada por cálculos.
Solo un hombre a mil metros
de la sabiduría,
puede creer en sus inservibles
mediciones,
y peor,
Confiarse a ellas...
Como si entendiera por primera vez el valor de ganar
y ser...
¿para quién?
Si no es primero para él mismo.
No,
no lo sabe,
no dedicó su tiempo a pensarse,
a entender que las posibilidades
los infortunios.
el fuerte caos de la biologia,
los absurdos accidentes biograficos... y
los inevitables,
modifican los triunfos
pero no los meritos...
giran en una rueda indescifrable que puede ser de dios,
aunque tampoco interesa.
Los desvíos sexuales segun la óptica de un escritor. El escritor y la mujer francesa.
Vi
aquella película de la pareja de amigos que se intercambiaban sexualmente: qué
manera tan agria de crear humor. La tragedia se asoma con toda su brutalidad
cuando los cuatro amigos –tienen unos cuarenta años- se esconden desnudos –tras una noche de
autodestrucción sexual- tras una pared
interna de la casa a punto de ser
sorprendidos por el hijo de doce años que solo descubre el rostro de su padre asomado tontamente,
dejando su cuerpo desnudo protegido por esa pared. La pared de los milagros. Ellos
se pasan de esa pared a otra sin que el niño, atrás de un ventanal, los
descubra desde afuera, pide la llave
para entrar, compartiendo la ignorancia con sus amigos, pero desconoce la catástrofe que lo separa a unos
metros gracias a una pared, a una casualidad. La pared de la gracia y la locura. En el cine se festejaba la escena con risotadas porque saben,
intuitivamente, que el niño no terminara viendo a sus padres en una decadencia
tal. Puede un hijo quedarse sin padres
por tal imprudencia. La fascinación creciente
de los disconformes por destruirse a cambio de pequeñas magias inútiles.
viernes, 2 de agosto de 2013
Tiempo deslizante... Poesia....
Una fuerza extraña me sujetaba,
al tiempo,
la fragil medida de la mortalidad,
de los amores,
el espacio oscuro y profundo
del desamor.
Mi madre ya no esta en el tiempo,
tampoco mi abuela,
Mi padre...
hace dos días caminamos por un hermoso parque,
nuestros cuerpos se movían entre los árboles
como apariencias,
felices,
pero era el gesto de los viejos,
la resignada mueca frente al sol,
el infinito succiona y...
estoy solo...
él ya no me reconoce...
El tiempo pasa a cada vez que lo pienso,
y ella..
no lo se.
No me ama,
Gabriel Dancygier
al tiempo,
la fragil medida de la mortalidad,
de los amores,
el espacio oscuro y profundo
del desamor.
Mi madre ya no esta en el tiempo,
tampoco mi abuela,
Mi padre...
hace dos días caminamos por un hermoso parque,
nuestros cuerpos se movían entre los árboles
como apariencias,
felices,
pero era el gesto de los viejos,
la resignada mueca frente al sol,
el infinito succiona y...
estoy solo...
él ya no me reconoce...
El tiempo pasa a cada vez que lo pienso,
y ella..
no lo se.
No me ama,
Gabriel Dancygier
Parráfo decisivo de " El escritor y la mujer francesa"
Cuando
ayer la hermosa mujer francesa subió las odiosas escaleras para hacer sus
trámites antes de subir al avión, sentí golpear en mi cuerpo la profunda
desilusión de aquella sonrisa. Hubiera sufrido menos ese impacto si ella hubiese
llorado. Es mucho peor que las personas que amamos no nos muestren su dolor y
que en la obligada tarea de adivinarlo quedemos a merced de esa valentía que
los convierte en doblemente dignos y más merecedores de ofrecer nuestra vida
por ellos. Podría arriesgar mi vida por esa mujer que intentaba amarme de
verdad -mientras dejaba de mirarme para
abandonar la escalera eléctrica o para
llorar-, pero no podía ofrecer la vida de Isabel, no… no podría y no dependía
de una axiología o del peso de mi moralidad… era una dura imposibilidad
material, no salía de mis pensamientos ni de ninguna gran reflexión, era que mi
cuerpo no conocía ni aprendería sobre esos desprendimientos.
Cuando me enteré de le enfermedad de Isabel la disyuntiva había concluido. Yo
ya conocía el resto de mi vida. Si el momento de mis dos destinos era un
péndulo en el que yo prefería que lo detenga el azar por sí solo, para señalar
a una de las dos mujeres… Ahora entiendo que nunca existió ningún péndulo, solo
mi imaginación necesitaba de las dudas, el resto ya estaba sentenciado. Y
comprendí que de allí en más el recuerdo de esa joven francesa tendría la
constancia de un clavo en mi corazón, y solo el extenso tiempo y su planicie me
acostumbrarían a diluir aquella hermosa historia de palabras y de olores y de
renacimiento.
lunes, 29 de julio de 2013
Amor, demasiado para mí... Poesia.
A veces tengo miedo.
Este es el comienzo de un amor,
y el contorno de aquella,
tarde entre las penumbras...
de tu cuerpo,
de todo lo que eres,
me asustó...
Es cierto que puede doler la belleza,
si tiende a ser de uno,
porque en un sentido no lo es,
o puede,
que en varios,
el amor sorpresivo y brusco,
como el de siempre,
obliga a tener la cabeza muy en orden,
es una gran tarea,
así,
tan claro,
como cualquier acto trascendente.
Me asustará también un quirófano,
las muertes de mis padres,
la extraña finitud,
la mia,
Puede que haya de poner muy en orden los pensamientos,
para no establecer
una horrible continuidad,
entre el amor perdido...
y las horribles profesias...
Ellas...
hacen que los sufrimientos cotidianos
se llenen
de un dolor indecible.
O puede que el amor,
virulento,
sea...
mucho para mí.
Gabriel Dancygier
Este es el comienzo de un amor,
y el contorno de aquella,
tarde entre las penumbras...
de tu cuerpo,
de todo lo que eres,
me asustó...
Es cierto que puede doler la belleza,
si tiende a ser de uno,
porque en un sentido no lo es,
o puede,
que en varios,
el amor sorpresivo y brusco,
como el de siempre,
obliga a tener la cabeza muy en orden,
es una gran tarea,
así,
tan claro,
como cualquier acto trascendente.
Me asustará también un quirófano,
las muertes de mis padres,
la extraña finitud,
la mia,
Puede que haya de poner muy en orden los pensamientos,
para no establecer
una horrible continuidad,
entre el amor perdido...
y las horribles profesias...
Ellas...
hacen que los sufrimientos cotidianos
se llenen
de un dolor indecible.
O puede que el amor,
virulento,
sea...
mucho para mí.
Gabriel Dancygier
sábado, 27 de julio de 2013
Una mujer demasiado joven... Poesía.
Sí, que existen los amores raros,
pero como saber,
reconocer,
el tranquilo descanso de un alma...
Combinaciones,
repletas de contrasentidos,
a fuerza de encontrar amor o sus derivados,
la negligente fuerza por encontrar conpañia feliz,
o quien sabe,
eso puede resultar todo para muchos,
Yo,
he tenido un amor raro,
pero era al fin,
amor...
hay... la diferencia de edad,
y sus ecos.
las miradas crueles,
impiadosas,
de sentencias desconocidas,
detrás,
fuera de la orbita de hipocrecia,
no, nada es facil...
necesitaba convertir en posible nuestro amor,
nivelar las edades,
jugaba con los números,
subía el de ella cinco años
pero no alcanzaba...
y así,
a cada rato,
envejecía.
pero como saber,
reconocer,
el tranquilo descanso de un alma...
Combinaciones,
repletas de contrasentidos,
a fuerza de encontrar amor o sus derivados,
la negligente fuerza por encontrar conpañia feliz,
o quien sabe,
eso puede resultar todo para muchos,
Yo,
he tenido un amor raro,
pero era al fin,
amor...
hay... la diferencia de edad,
y sus ecos.
las miradas crueles,
impiadosas,
de sentencias desconocidas,
detrás,
fuera de la orbita de hipocrecia,
no, nada es facil...
necesitaba convertir en posible nuestro amor,
nivelar las edades,
jugaba con los números,
subía el de ella cinco años
pero no alcanzaba...
y así,
a cada rato,
envejecía.
viernes, 26 de julio de 2013
Violencia: Breve relato de "La mujer del prójimo".
Después de un episodio de violencia,
incluso aunque se justifique por la dinámica de los hechos, una persona que
normalmente no es agresiva se ve a sí misma en infracción, una culpa rara que lo definiría como un hombre que no puede controlarse, o
sencillamente el hecho de volver a pensar en esas visiones violentas contra
otra persona, y si bien esa noche se durmió fácil, se despertó asustado a las dos horas, y estuvo
inquieto una hora en su cama revuelta. Pero al fin se durmió y luego otra vez la mañana, otra mañana, siempre eran un estorbo. Y volvió sobre él episodio. Nunca hubiese sospechado que tan presionado podía sentirse, para hacer
algo así, él sabe bien que no fue el miedo tal como comentaron los policías el
que activo tanta furia, para que derrame
ese odio sobre ese cuerpo ya vencido sobre el
pavimento. Cuanta crueldad le traía el desamor…. que oscuro asunto era ese amor
enquistado en su cuerpo amortajado.
miércoles, 24 de julio de 2013
El muro. Poesia en que el amor duele.
Eran tiempos de rutinas plácidas,
confortables,
continuadas de placeres suaves...
La felicidad en linea apacible.
El amor...
allí toda la vida parecia preparada,
y los miedos,
El permanente conocimiento de la mortalidad
se disolvían en la suave caricias de las sábanas compartidas, y
vos eras casa vez más yo.
Donde los azarosos fantasmas de los sueños,
se vencían una y otra vez
en abrazos y consuelos...
pero aun no entiendo,
que enfermedad se incubaba entre nosotros,
yo no lo sabía,
vivía cotideanamente.
Lejos de las preocupaciones permanentes de calcular el amor.
Fue tan rápida la caida
que en ese espiral ya no tuve fuerzas para esperar,
el gran murro se abrío entre nosotros,
no era el desamor,
sino el grave espesor del miedo,
y la prudencia del dolor,
A veces no se sabe que sentir
cuando dos personas que no pueden arreglar algo,
confundidas, abrumadas de sensaciones...
quizas sea el amor,
su caída,
o que no hemos sabido llevar nuestra felicidad,
cuidarla,
enderezarla,
como debe ser cualquier tarea importante,
un destino.
recien hoy luego de mucho tiempo,
ese abstracto muro de imposibilidad
ya no existe,
pero la realidad,
las circunstancias...
pueden ser definitorias,
hoy ya extraño con calma la primer parte de nuestro amor.
Y a veces pienso en la parte triste de los dias dificiles,
si en está... o en otra vida,
Podré completar el amor que comenzaba a darte....
Gabriel Dancygier
confortables,
continuadas de placeres suaves...
La felicidad en linea apacible.
El amor...
allí toda la vida parecia preparada,
y los miedos,
El permanente conocimiento de la mortalidad
se disolvían en la suave caricias de las sábanas compartidas, y
vos eras casa vez más yo.
Donde los azarosos fantasmas de los sueños,
se vencían una y otra vez
en abrazos y consuelos...
pero aun no entiendo,
que enfermedad se incubaba entre nosotros,
yo no lo sabía,
vivía cotideanamente.
Lejos de las preocupaciones permanentes de calcular el amor.
Fue tan rápida la caida
que en ese espiral ya no tuve fuerzas para esperar,
el gran murro se abrío entre nosotros,
no era el desamor,
sino el grave espesor del miedo,
y la prudencia del dolor,
A veces no se sabe que sentir
cuando dos personas que no pueden arreglar algo,
confundidas, abrumadas de sensaciones...
quizas sea el amor,
su caída,
o que no hemos sabido llevar nuestra felicidad,
cuidarla,
enderezarla,
como debe ser cualquier tarea importante,
un destino.
recien hoy luego de mucho tiempo,
ese abstracto muro de imposibilidad
ya no existe,
pero la realidad,
las circunstancias...
pueden ser definitorias,
hoy ya extraño con calma la primer parte de nuestro amor.
Y a veces pienso en la parte triste de los dias dificiles,
si en está... o en otra vida,
Podré completar el amor que comenzaba a darte....
Gabriel Dancygier
Escaleras transparentes. Poesía:
Una dama
especial,
calculada…
oscura pero
plácida
a la que siempre veía pasar mientras crecía,
entraba luego
a una iglesia,
imaginaba sus
rezos,
sus dolores
pero nunca
detecte el corazón de mi intriga,
¿qué escaleras
subía en el ascenso su alma?
Imaginaba el
eterno rostro barbudo de dios,
y ella se
hacía oscura
entonces… me preguntaba.
¿Qué es una bella
dama subiendo por escaleras invisibles hasta dios?
y fantaseé
culpablemente con sus pecados…
para luego
respetar esa intriga,
cada vez más
triste,
y no me animé
a acercarme cuando lloraba en el torcido banco de la plaza,
yo era tan
joven y todo me era tan lejano,
inaccesible,
y ella era
magnifica,
seguía siempre
siendo la dama,
era la mujer
sin cuerpo,
todas la
mujeres que me amaron,
mis distintas
madres, mis abuelas,
los juguetones
retos de mis hermanas,
en ella, la
mujer que sube por escaleras transparentes,
adquirían la forma de la leyenda
y el amor
mudo.
martes, 23 de julio de 2013
El amor con los años... capitulo 7 de Amor no tan líquido.
El romanticismo con los años.
El
enamoramiento, esa fuerza que propulsa el énfasis en vivir en términos de todo
o nada, tan linda o tan desgraciada, que
hace al ser humano ser lo mejor o a veces lo peor, su más desgraciada
caricatura; tiende a amenguar con el tiempo para conseguir la tranquilidad del
amor, y aparece la posibilidad de armar una vida diversa y tranquilla, de una
sencillez llevable y grata. Pero al amor,
a diferencia de ese conato de frescura y explosión en que los tiempos de las
primeras pasiones se inventan solos, requiere de otros atributos que obliga a
las personas a crear, a construir, a
mejorar. Allí se revela nuestra personalidad, lo que hicimos con nuestra
biografía, lo que podemos dar y conseguir. Pero para tolerar naturalmente la
disminución de las intensidades, aquí cuenta todo, debemos tener en
consideración los valores y nuestra idea de sentido, es decir, confiar en el bienestar de lo correcto y considerar el
valor de lo importante y no dejar de observar esa lucecita con que el propósito
nos atrae hacia él, para armar el futuro en el que se desarrolla todo lo nuestro. Es decir
la felicidad: por acumulación de pequeños momentos y la tranquilidad de
sentirnos conformes considerando nuestra vida en una perspectiva amplia, por
encima de la intensidad de lo transitorio. De todas maneras, es una buena idea
que además del amor –desear el bien del otro y cuidar de esa persona- se
continué ornamentando el romanticismo, es decir la dulzura y el cariño,
expresados en la forma del encanto delicado y suave del amor.
En general por el uso coloquial de las
palabras, nos escuchamos hablando cada vez peor, con mayor cantidad de palabras
inventadas y salteando o perdiendo el sentido integral de lo que queremos decir
y esto es un estorbo para la textura y lo agradable de cualquier conversación o
hasta de una frase. Nada se parece a un cumplido. Me refiero a que torpemente
se deja de lado, la obligación de crear
el romanticismo. Por la rutina, la
costumbre y el exceso deformante de la
confianza, la acumulación de familiaridad ocasiona que de a poco las personas
se expresen entre sí, como si ya no hiciera falta seguir agrandando o se olvida que debemos encomendarnos en que
la persona que queremos siga creyéndose
especial y valorada románticamente.
Entonces,
se deben crear hábitos por el cual la modalidad de la conversación y las formas
del intercambio propongan una forma dulcificada que refuerce la confianza en el
amor y en la elección ya realizada. Definitivamente en una relación de pareja
–ni después de treinta años- se debe usar el lenguaje que se emplea con los demás en el intercambio dialogado. No hay
lugar para hablar con malas palabras sacrificando las formas, para hacer
payasadas ridículas que nunca se harían en una primera cita… En definitiva
perder la línea y caer en las peores formas de lo tosco para descubrir que ni
uno podría gustar de sí mismo, si se
observara en el espejo. Estar atento a lo que el otro necesita como
demostración de cariño es muy conveniente, comprar flores, inventar un sobrenombre
singular y que les guste a los dos, ir
los sábados a una confitería linda, salir a bailar como en los viejos tiempos,
decirle que le queda bien la ropa. Por supuesto que esto es de alguna manera
algo creado pero… quien se resiste al placer de las palabras bellas y las
miradas nobles. En una novela que escribí hice mención de una situación natural
sobre una pareja que llevan muchos años juntos, y creo que puede resultar simbólico y explicativo de una
verdad agradable:
Un
hombre se decide y le compra flores a su mujer, claro que no con las
expectativas de las primeras veces pero
igual visualiza la sonrisa de ella al recibirlas. Y por eso siente una suave
alegría en su cuerpo. Cuando se las ofrece ella se alegra y le pregunta si la
quiere igual que en los viejos tiempos. El hombre duplicando la apuesta responde que cada día está más enamorado.
Tiene la inexactitud de todo halago. Es probable que esa palabras no sean
estrictamente verdaderas, pero ¡a quién le importa…! se abrazan confiados,
mientras con esa humanidad y ese cariño
siguen creando el amor que ya tienen.
Otro
mal uso de la confianza lo observo en la exteriorización crónica del atractivo
de otros hombres o de otras mujeres en la calle o de personas que aparecen en televisión. Esto
obedece a un bruto manejo de la confianza, en que se toma a la relación como un
lugar de entrecasa, demasiado doméstico, donde no se deben guardar las formas.
El romanticismo consigue su esencia a través de las formas y esto debe
asumirse, no sirve decir no es nada, vos sabes que te prefiero a vos… el ingrato
efecto de las palabras toscas, en ese declive que siempre es la seguridad
excesiva, en que aparece la puerilidad de las acciones… hasta el mejor puede convertirse en el más precario.
También
he escuchado quejas en torno a infantilizar la conversación y el vínculo. Entre
ellas rebotan vergonzosamente: utilizar modismos y tonos como los de un bebé,
deformar palabras, mostrarse definitivamente indefenso sin estarlo, darse
golpes tontos como si fuesen hermanos, risotadas horrendas.
Olvidando
siempre que el amor en su aspecto romántico y agradable incluye gustar. Sigue por siempre como una
noble tarea que levanta nuestro mentón. El del estilo. Por supuesto, que uno
debe sentirse autentico en las relaciones, pero acaso una persona se siente
bien si a los treinta años habla como bebe, si de diez palabras dos son
palabras soases y tres inexistentes, sí descuida las formas que tiene para el
otro, si se siente un ser ordinario y abusivo, si no consigue hacer pequeñeces que
están a su alcance para dar alegría a su hogar y a sus seres amados.
Estos
descuidos nos suceden a todos y es en parte por la seguridad que genera el amor
en el cobijo y la aceptación que tenemos
de otro ser humano, pero debiéramos tomar esa hermosa circunstancia para crecer como
personas en nuestro modo singular y en lo que parecemos. Después de todo uno es
entre otros aspectos, también lo que de sí se observa.
domingo, 21 de julio de 2013
"La cuidaba como a un flor que fue hermosa y seca" fragmento pequeño de " Dioses negros"
Porque
Roberto la cuidaba como a una flor que fue hermosa y seca, y la seguía viendo hermosa pero de una manera
distinta, podría ser el contacto profundísimo con lo que existía adentro de
ella, esa parte que se encuentra atrás del corazón o más adentro… eran los potentes restos de un amor torcido, la nostalgia
interminable de lo irreversible. Intentaba acariciarle la cara o taparla con
las sabanas y ella agradecía ese amor, con la deteriorada sonrisa de los que ya
presienten su muerte y delicadamente la
aceptaron y se convertía en una mujer más dócil aun. Ese raro amor por aquella mujer débil,
espiritualmente apagada por una enfermedad mental y ahora arrastrando su
cuerpo terminado y blando, le traía una
inmensa ola de dolor, una noble tristeza
que jamás hubiese creído que existiría en él de una manera tan exultante. Su
esposa fue siempre una mujer frágil por esa desgraciada constitución psicológica la quería cada vez más aunque no viviese con
ella y seguro que también porque se estaba muriendo. Casi flameando sobre la cama
la mujer había llegado al colmo de la delgadez,
de la que salían moribundos unos ojos enormes entre los huesos de un
rostro totalmente querido. Era extraño… cuando más adelgazaba más hermosa le
resultaba la fantasía de abrazarla y
llevarla por los aires para vivir las últimas noches juntos. Cuando peor la
notaba más prefería su muerte y en ese
momento debía esconderse donde pudiese solitariamente llorar. El amor convierte
la repulsión en dulzura, en suave e
infinita unión, aunque de a momentos todo era desesperación y odio. La buena cara de los cercanos, de los
familiares… creaba una sensación de pena para luego terminar en intimidad.
Gabriel DAncygier
Gabriel DAncygier
Ya no confía en la razon de sus actos, los sinsentidos... " Dioses negros"
Otra
vez había traicionado a una esposa y
esta vez casi no había reparado en eso o lo había considerado con una ligera
recriminación plana y carente de emociones, sin entender el fundamento que lo
llevó por los pasillos de mortecina y entristecida luminosidad, cuando la noche anterior, caminaba detrás de Irene, apenas una desconocida, alegre y de
ágil conversación con quien se enredó sin motivos felices en su habitación,
salteando el anhelo de los actos, y el efecto de los mismos, donde según él
mismo, debieran palparse los relieves de la conducta en que se comprueba el paso relevante por el mundo y por eso se hace.
No podría explicar que manubrio enajenador lo llevaba a los actos imprudentes o insulsos
perdiéndose en la tan odiada por él… liviandad de las decisiones. Un ser al que
lo llevan… no, no son ellos… no son impulsos, ni siquiera registraba algún efluvio de erotismo antes de
enroscarse con aquella mujer, era un
simple llevarse, una fragilidad rara que no afectaba su moral pero si su
carácter, y por eso temía estar ablandándose cada vez peor.
En
su primer matrimonio se esforzó cuanto
pudo y más también. Su mujer convalecía en aletargadas depresiones y tras largas
temporadas en la cama, de pronto se levantaba para sentarse en el mismo sillón forzando una
derramada sonrisa ante la mirada de su familia, quizás solo lo hacía porque en
esos días podía ser noble. Cuando se sentía mejor regaba las plantas de la casa y hasta cantaba,
y Roberto renacía con el olor de la tierra levantada y la voz querida que
avanzaba por los pliegues de la casa como una melodía festejada en la infancia.
Verla contenta era más que recuperar la alegría del hogar, o la posibilidad de
una intimidad renacida y ardiente. Era algo más potente todavía: significaba
ser feliz a través de ella.
sábado, 20 de julio de 2013
ruptura de relacion amorosa . Capítulo 10 de Amor no tan líquido
Final
de una relación y final del ensayo…
Si
bien el libro no fue creado para hablar de los finales de las relaciones quiero
referirme a través de algunas ideas. Quizás
cuesta entender por la tenaz influencia de los parámetros sociales y también a
partir de la fuerte tradición con el que las personas han sido educadas, además del anhelo individual de satisfacerse
existencialmente al intentar trazar una
vida estable y sin fisuras, que de todas maneras una relación en la que se amo,
bien o no tanto, constituyen un logro y una gran victoria en el corazón de un
hombre y una definición más en su identidad. El dolor de los finales tiene gran parte de su epicentro en la importancia
de lo vivido trascendentalmente y cargado de sentido emocional. Se puede
conseguir el amor por un largo tiempo y no construir una familia y aun así una
persona puede sentirse conforme, porque su interior puede sentir plenitudes aun
sin satisfacer ese ente difuso y a menudo acuciante que es la expectativa
social, a veces con sus precarios y crueles comentarios que no llaman a ninguna gran reflexión ni abren ningún
horizonte diáfano para el alma humana y su conciencia. No llevan al futuro.
Comentario personal y sintetico sobre el arte.
Las elites, los lugares donde el arte se concentra creando un sofisticada forma de escondite, el lugar donde todos pretenden un lugar afuera de la sociedad, el desprecio de lo común, para llegar a la antitesis de su fundamento, aquel motivo por el que hombres y mujeres quieren sentir, felicitarse.... es el arte un lugar adentro de las cosas y no para separar en categorias y en privilegios que sumergen a cualquiera en un soledad mala...
Amor y vacío. Pequeño párrafo, " La mujer del prójimo "
De
qué podía servirle ese confort de sillones en capitoné, escoltado por paredes
de exquisitos empapelados, o las de mas
allá con otros tonos aclimatados, para darle a su casa la suficiente alegría y
no más, ajustándose al placer de lo armonioso, para que además de alegre el
hogar sea también la muestra de lo
equilibrado y la armonía con los que las personas que conocen lo bello deciden vivir.
Para que la existencia sea menos dura al menos en esos espacios en que el
dinero es un aliado imaginado que protege a la mente de otros miedos,
atenazándose al presente de lo material y sus promesas y las primeras imágenes
del día. Pero ahora ¿de qué le servirían los números de sus ganancias?, siempre
en ascenso como un juego excitante y entretenido, como el de los niños que al
rato olvidan, porque lo trascendente para ellos también es al amor y ser
mejores hijos y alumnos, para crecer en su infinita infancia. ¿De qué le serviría
su rostro?, grave e inteligente donde su
cabellera rotunda era la señal de su entereza estética y que los años lo
afectaban lo suficiente poco, o el hecho de agradar a las mujeres, si desde ese
momento su mirada se hizo lineal y el transcurso del tiempo tendría un espesor
amargo en el que la espera no tiene ni siquiera las treguas de las esperanzas,
con sus emociones y las exiguas caminatas nocturnas en donde se intenta al
menos algo: la protección de la ilusión. Pero Ricardo ya sabía que el tiempo
con todos sus placeres pequeños y seguros, ya no sería para el más que un
estorbo. Un residuo de ruidos sin descansos, la angustia de vivir viendo el agujero de los demás días, la
grieta del sábado y la planicie del domingo y de los relojes inquietantes que
duelen porque no se apuran y también porque no se detienen. Y cuando se está
así se piensa en la muerte, en las visiones del final.
viernes, 19 de julio de 2013
El mar... Poesía correspondiente a otra biografia, a otro ser, a otro momento. Esto sucedio...
El mar.
Allí, de la mano,
nos envolvía su inmensidad azul,
o verde…
una gaviota recorría su tangencial calma,
ella buscaba su supervivencia
para mí era un motivo más del momento poético.
Se que allí, cientos de metros para abajo,
existe la lucha eterna de la vida,
planificada por el dios de la tierra y el agua,
por la táctica de aquellos seres,
los pequeños pactos,
los raros idiomas,
todo eso no se ve…
la calma solo se sacude en las olas
que dispersan un ruido de ruptura y de vida.
Muy lejos se encontrara otro continente,
una parte de mi mente no lo cree,
sumergida en la realidad del momento.
Seremos felices
infelices
Lucharemos con nosotros mismos,
en la difícil y delicada tarea de unir dos
almas
hermosamente.
La suave caricia de su mano no permite que sea
realista…
es nuestro futuro…
¿pero quién no le teme al futuro?
Creo que pienso de más mientras el sol
comienza su descenso en las horas bajas de la
arena
detrás, estirando nuestras sombras
nuestra humanidad se ve en el suelo.
En verdad no se cuánto piensan los otros,
ni si pienso mal…
Este momento…
¿Cómo hacerlo durar?
Adivino que como siempre es un momento más de felicidad,
hasta el próximo,
A los sesenta años ya no es bueno ser un
ilusionado.
Fantasias... dolor.... párrafo pequeño de "El escritor y la mujer francesa" Espero que lo disfruten....
Un
momento, perdido por las ráfagas que atraviesan mi memoria, un recuerdo aparece
ahora después de muchos años. Yo era un niño y estaba con mi familia en una
pequeña casa cercana a la playa, que mi padre había conseguido, en la que el
olor a arena y mar se mezclan ahora con la excitación de aquellas noches. En
esos días observaba a las muchas mujeres que frecuentaban esas playas y a veces
caminaba y las miraba – las espiaba- consiguiendo los ángulos debidos para que
esas formas me provoquen un erotismo doloroso. El sufrimiento de lo
inalcanzable. Lo que sabía que era de otros. Y la sofocante sexualidad que
nacía de mi cuerpo me molestaba. Una noche no podía conciliar el sueño y mi hinchazón no me dejaba dormir, tampoco
podía autosatisfacerme, era muy tarde o estaría demasiado pasado de aquellas
imágenes en las que tejía historias… Observaba la luz que bordeaba las
cortinas, era cada vez más intensa y avisaba sobre el amanecer inminente, una luz
que parecía temblar dentro de sí misma a medida que se afianzaba, y allí
comenzó mi cuerpo a relajarse y mi imaginación a crear las visiones del sueño.
Un ser radiante sin formas nítidas se acercaba a mí para apagar mí dolor, era
una mujer pero no se podía deducir por ninguna de sus formas, era un ángel del
amor, era erótico pero tranquilizador, y desplegaba sus alas tan cerca de mí
como si explicara algo de lo femenino y del deseo. En ese sueño todo parecía
para mí: La posesión, el placer que flota sobre el mundo, las formas
inalcanzables de las mujeres ajenas… y en esa borrosa y encantadora imagen
sentí en la brevedad de los sueños que el mundo no era un gran enemigo y que el
amor –ese amor alado o el que sea- vendría a buscarme para que mi ardiente necesidad
de morder el oro del mundo, las maravillas de las mujeres, deje por fin de
lastimarme.
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