sábado, 20 de julio de 2013

ruptura de relacion amorosa . Capítulo 10 de Amor no tan líquido


Final de una relación y final del ensayo…

Si bien el libro no fue creado para hablar de los finales de las relaciones quiero referirme a través de  algunas ideas. Quizás cuesta entender por la tenaz influencia de los parámetros sociales y también a partir de la fuerte tradición con el que las personas han sido educadas,  además del anhelo individual de satisfacerse existencialmente al intentar  trazar una vida estable y sin fisuras, que de todas maneras una relación en la que se amo, bien o no tanto, constituyen un logro y una gran victoria en el corazón de un hombre y una definición más en su identidad. El dolor de los finales tiene  gran parte de su epicentro en la importancia de lo vivido trascendentalmente y cargado de sentido emocional. Se puede conseguir el amor por un largo tiempo y no construir una familia y aun así una persona puede sentirse conforme, porque su interior puede sentir plenitudes aun sin satisfacer ese ente difuso y a menudo acuciante que es la expectativa social, a veces con sus precarios y crueles comentarios que no llaman a  ninguna gran reflexión ni abren ningún horizonte diáfano para el alma humana y su conciencia. No llevan al futuro.
 
Naturalmente el ser humano necesita tener sus proyectos y concebir su futuro con cierto nivel de certeza y por eso muchas veces a una ruptura se la considera simbólicamente  como un fracaso sin estimar positivamente que se haya conseguido uno de los fines primordiales, querer, amar…Es importante tratar de entender que todo lo que vivimos nos constituye no solo como experiencia en términos de sabiduría, de conocer más, sino como verdad material que crece dentro nuestro para hacernos más vívidos, más emocionales, para sentir la vida y ensanchar el alma en ella.
Salvo situaciones muy graves conviene dejar una relación lo mejor posible – además muchas parejas retornan y son luego felices- porque ella será también la que dará en nuestra imaginación la forma y el optimismo de las próximas relaciones de todos los tipos y también de nosotros mismos en nuestra identidad. La misma relación ocupara un lugar en nuestro futuro, será la forma externa de uno mismo, porque la historia de una persona  es también  lo que siente una persona sobre su biografía y no solo lo que aritméticamente vive.  No es bueno considerar solo los finales, las tensiones del final muchas veces son muy difíciles de manejar para ciertas personas y pueden provocar  errores humanos que pueden lastimar y traer dolor, pero no es bueno dejar una mancha en el lugar que debe ocupar nuestra historia afectiva. Es el cajón de la hermosa nostalgia de  los recuerdos donde volveremos cada vez que estemos tristes o contentos, con nuestra piel sensible. Es el amor que dimos en nuestra vida finita en el que hasta al sentimiento  más eterno lo interrumpe la natural y desgraciada muerte. Según el criterio de proyecto y de plan para el futuro, una relación pudo no funcionar y sí haber conseguido una plataforma en  un sentido romántico y amoroso. Las personas pueden separarse por muchos motivos, pero entiendan que no siempre es mayormente una falta de elección o de amor, muchas parejas se separan porque hicieron todo lo posible pero no encuentran paz. Y llega un momento que se necesita vivir y dormir tranquilos aunque tristes o solos. Quizás no haya sido el momento de una pareja y si lo puede ser más adelante.
Espero que cierto estilo mío a veces pragmático no cause al lector la sensación que sobre estas ideas me siento muy seguro ya que no es así para  nada como me siento, ni la idea que quiera crear en los otros. Son solo conceptos que tienen una leve constatación científica y mucho de trabajo en mi actividad y reconozco que para ciertas ideas no  hay ni forma de verificarlas. Mucho tiempo me dediqué a pensar en estos aspectos para ayudar a personas y por mi afinidad con el cine y a la literatura me interesaron y entendí parte de ellas. Esto es todo lo que tengo para decir y quería poder expresarlo y si es que le sirve alguna vez a alguien estaré más que satisfecho. No creo que escriba demasiados ensayos porque realmente me gusta y me siento mejor escribiendo literatura. Solo lo haría si recolectara  el suficiente material para publicar ideas nuevas pero no es mi meta inmediata. Si se tienen objeciones o se quieren ampliar algunos puntos de vista sería un verdadero halago para mí recibir de quienes me lean sus nuevas visiones. Espero realmente que la divulgación sobre filosofía práctica o psicológica o de autoayuda mejoré con el tiempo y no se saque tanto material de carácter comercial en donde veo una tenaz inclinación a la defensa y a hablar mal de personas que tienen problemas, para construir el gran muro de la soledad paranoica. En definitiva es un riesgo nuestro y también nuestra responsabilidad a  quienes elegimos para compartir nuestros días, pero no olvidemos que a pesar de los malos tragos descubrimos que incluso a las personas que tienen problemas podemos quererlas porque en definitiva cada amor que se realiza es una aceptación del mundo en general, con todo lo que tiene y todo lo que le falta, con lo que se conseguirá y con aquello que dejara nuestro pie sin apoyo. El mundo no tiene tantas más carencias –a pesar de su complejidad inmensa- de las que tenemos como seres humanos individuales. Se deberá tratar de ser feliz con lo que se tiene y entiendo que se consigue apelando a toda la creatividad de la que disponemos y crear si se puede también una nueva, inédita, aprovechando las experiencias con la sonrisa resignada y digna de aceptar que al final las cosas son lo que son. Y solo la tragedia dura e implacable será un obstáculo infinito e irremediable para nuestras vidas.  Un ser humano quiere seguir amando a quien ya quiere, y eso es normal, pero un  ser humano también necesita  decidir  a quién debe amar  y si puede ser feliz con otro tipo de pareja y eso no es una sustitución, es sencillamente el efecto de reconocer la verdad y el resultado de sus circunstancias. Espero saber de ustedes y que les haya resultado agradable este ensayo, escrito con la humildad y las dudas de tener que escribir para lectores seguramente tan distintos sobre el tema que quizás más nos importa en nuestra condición de seres afectivos. Se me  ocurrió una frase en el final:
Si fuésemos en promedio peores que mejores, si nuestras emociones no empujarían para crear el bien, si resultásemos abundantemente egoístas y no sintiéramos ningún tipo de pena, no hubiésemos llegado a disponer de un mundo, de una cultura que desborda gracia y delicadeza en todas sus expresiones, en su legado que explica la extensión del alcance de nuestra humanidad y su injerencia… sí esas hermosísimas manifestaciones del alma universal no fuesen una realidad elocuente y mágica,  no conseguiríamos ratos de amor bueno, no nos dejaríamos llevar  por la verdad de las miradas dignas…